Big Data

Observatorio de la sostenibilidad

 

Calidad del Aire

http://www.bsc.es/caliope/es/pronosticos?default_model=4&default_domain=3

http://artico.lma.fi.upm.es/



resumen ejecutivo del informe CAMBIO CLIMÁTICO EN ESPAÑA: EVIDENCIAS, EMISIONES Y POLÍTICAS
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Transformando Big Data en Sostenibilidad
En la era de la sostenibilidad la humanidad tiene profundos retos que solucionar, descarbonizar y desmaterializar la economía, reducir las emisiones de co2, del consumo de agua, disminuir las desigualdades económicas, adaptarse al cambio climático, mantener la biodiversidad, mejorar la calidad de las aguas, etc. Para ello es fundamental medir. La medida de la sostenibilidad tiene cierta tradición. EUROSTAT, presenta una serie de indicadores sobre temas ambientales, económicos y sociales que deberían servir para que los políticos tomaran sus decisiones y los ciudadanos logren una rendición de cuentas. NNUU, en sus informes, Objetivos del Milenio, pretende radiografiar la situación del planeta, también el Índice Desarrollo Humano que incluye variables de educación, sanidad, etc. y puede ser una medida mejor que el PIB para valorar las sociedades…, o la FAO sobre el estado de los bosques basados en satélites. OCDE produce un indicador, Better Life Index, que incluye variables como tiempo de trabajo/ocio o trabajo no remunerado por género. La producción de los datos suele ser anual, y estos datos valen para saber si las cosas van mejor o peor.

Sin embargo, el mundo va mucho más rápido. La ocupación del suelo, las emisiones de CO2, los fenómenos meteorológicos extremos, el consumo de agua, la calidad del aire, o la desaparición de especies se suceden a velocidades muchos mayores.

Afortunadamente, también estamos en la era de los datos. La administración y las empresas producen y registran miles y miles de datos: transacciones electrónicas, consumo instantáneos de agua, energéticos, etc. van generando volúmenes ingentes de registros que son utilizados por las empresas e instituciones [i] para obtener regularidades, patrones de comportamiento, etc., pero que todavía no se han utilizado de una forma masiva con el objetivo de medir la sostenibilidad.

Se trata no sólo de transformar los big data en smart data, sino en sustainable data. Los analistas están actualmente trabajando en hacer que los big data, sean smart data [ii] Se trata de una “recolección” de datos inteligente y que pueda ser utilizada de una forma eficaz. Una cultura que maneja habitualmente los datos, exige la gestión basada en las evidencias. La utilización de billones de datos y su puesta en relación con procesos y modelos, que funcionen y se ajusten a la realidad, para poder predecir fenómenos es uno de los retos más apasionantes en los que está inmersa la ciencia. Además, para solucionar los importantes retos que tenemos respecto a la sostenibilidad disponemos de muy poco tiempo. Por ello es muy interesante el uso de software para observar patrones que revelen regularidades [iii].Los científicos de datos pueden detectar los comportamientos regulares e irregulares por descarte de los procesos observados. Pero también pueden detectar y adelantarse a comportamientos catastróficos, el colapso. En efecto, si bien en muchas ocasiones no somos capaces de definir la sostenibilidad, si que somos capaces de definir la insostenibilidad: sequías, inundaciones, talas asociadas a perdida de suelos y erosión, desaparición irreversible de especies, etc. Las salidas finales pueden ser sólo los datos ordenados, o su análisis, que con herramientas estadísticas, revelen relaciones entre los procesos para planificar o predecir, pero también puede haber salidas hacia apps, pensando en la utilización desde dispositivos móviles que informen a los ciudadanos.

En física y ecología, por ejemplo, la disciplina del cambio climático intenta procesar y relacionar los grandes volúmenes de datos del incremento de las emisiones de CO2 y sus efectos sobre el ecosistema. Los recientes extremos fenómenos meteorológicos, desde los 45 grados en Australia, la grave sequía de California, los temporales del cantábrico y atlántico, o las inundaciones de Indonesia, o los desplazamiento de vértice polar de EEUU están probablemente relacionados con el cambio climático [iv] y con su (única) solución: la apuesta por el desarrollo sostenible.
Sinergias: big data, empresas​ , administración​y sostenibilidad

Las empresas públicas o privadas de agua, por ejemplo, recogen miles de datos del consumo instantáneo en diferentes partes del ciclo del agua, que se pueden modelizar, no sólo para ajustar las ofertas y demandas, sino para determinar cuál puede ser la calidad del agua resultante, para calcular la dilución de la contaminación en sequías, o el volumen de agua resultante para determinar los caudales ecológicos circulantes. Piense, por ejemplo, en una ciudad contaminada, las centrales térmicas de electricidad o incineradoras cercanas pueden producir más o menos emisiones en función de la meteorología. Estos datos, se pueden cruzar con las alternativas posibles en los patrones de movilidad diarios, especialmente cuando se dan situaciones de baja dispersión. Además, según niveles de contaminación se deberá avisar a la población para minimizar su afección, a la vez que se toman medidas de restricción de tráfico, de velocidad, o de parada de estas plantas contaminantes, y visualizar e informar de los efectos de estas medidas de restricción en un momento determinado. Bien, esto no se hace. La utilización de bases de datos, por ejemplo de transiciones comerciales puede llevar a la realización de mapas muy detallados de emisiones difusas de CO2.

Los sensores y los dispositivos móviles pueden ser, además de excelentes sistemas de recopilación de información de sostenibilidad, receptores que pueden permitir al ciudadano tomar sus decisiones informado: por ejemplo, el tiempo trabajo no remunerado por género, o hacer o no deporte cuando una ciudad está contaminada.

La visualización y comunicación de los procesos de sostenibilidad, pueden ayudar a los ciudadanos y decisores para visualizar los problemas de sostenibilidad existentes. Ejemplos: simulaciones de episodios de contaminación del aire y su afección a niños, ancianos, mujeres embarazadas, en un momento dado o respecto a las costas, sus edificaciones y la inundabilidad de las mismas.

Afortunadamente, la era de la sostenibilidad es también la era de la inteligencia colectiva, y la utilización inteligente de los big data es sin duda una buena herramienta. Los políticos y administradores deberían utilizar estos instrumentos para tomar decisiones basadas en evidencias fundamentadas en la mejor ciencia disponible y que mejoren la calidad de vida de los ciudadanos. Pero seguramente, para esto falta mucho tiempo todavía.

Fernando Prieto.

[i] http://www.gopivotal.com/products/pivotal-hd

[ii] http://sloanreview.mit.edu/article/turning-big-data-into-smart-data/

[iii] https://mahout.apache.org/

[iv]

http://www.europapress.es/epsocial/naturaleza-00323/noticia-asesor-cientifico-obama-vincula-ola-frio-polar-eeuu-cambio-climatico-20140109181324.html